Los cuerpos de 97 personas no identificadas fueron inhumados tras permanecer durante meses sin ser reclamados por sus familiares en el servicio médico forense de Ciudad Juárez, en el norte de México, cerca de la frontera con Estados Unidos. Casi la mitad de ellos fueron víctimas de la violencia criminal en una región golpeada por las disputas del narcotráfico.

La imagen fue desoladora, sin lágrimas, flores u oraciones de amigos o parientes, las víctimas fueron sepultadas en cajas de madera, simplemente numeradas del 1 al 97, por peritos forenses y trabajadores de una funeraria local en el desértico panteón municipal.

Cuatro horas les demandó a los trabajadores, protegidos del sol y el viento que los llenaba de arena, para descargar los cuerpos de dos camiones de carga y luego depositarlos en las hileras de fosas.

Según consignó AFP, la fiscalía de Chihuahua detalló que los cuerpos pertenecían a 12 mujeres y 85 hombres que murieron durante 2020 y 2021.

Los datos son aterradores porque cuarenta de ellos perdieron la vida a causa de la violencia criminal que afecta a la ciudad, otros 10 fueron víctimas del coronavirus, otra persona se suicidó, una más se ahogó y 45 más perdieron la vida por distintas enfermedades.

“A pesar de los esfuerzos y de los estudios científicos no lograron ser identificados (…) Todos tienen pruebas de cotejo en genética, odontología y diversas disciplinas que puedan permitir la posible identificación posterior”, dijo Joselyn Guzmán, vocera estatal de Servicios Periciales.

Durante 2021 han sido inhumados en la fosa común de Ciudad Juárez 216 cuerpos, mientras que en 2020 fueron 216 cadáveres y seis cabezas cercenadas de sus cuerpos. Los datos reflejan el grado de violencia que afecta a la región por la actividad de cárteles del narcotráfico, que se disputan rutas para ingresar drogas en Estados Unidos.

En busca de sus desaparecidos

Las cifras son desesperantes y el panorama es desolador. México se acerca a los 100 mil desaparecidos, muchos de ellos víctimas de una violencia criminal que en varios estados aparece vinculada al poder político.

En medio de este contexto se inició en el estado de Morelos la sexta edición del plan de búsqueda de la Brigada Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas.

Mientras los voluntarios rastrillaban en una de las laderas de un intrincado riachuelo utilizado como desagüe de un centro comercial se confirmaba un aumento de 20 % en el número de desaparecidos y el país se encamina así a superar la cifra de 100 mil personas cuyo destino se desconoce, según los datos de la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas (CNB).

El sombrío registro es considerado uno de los más altos que se haya reportado en el continente y ha desalentado a los activistas y analistas, que ven pocas posibilidades de que la violencia que golpea a México desde hace más de una década pueda revertirse en el mediano plazo.

Angélica Durán Martínez, profesora asociada de la Universidad de Massachusetts, indicó que este aumento en la cifra de desaparecidos es como un reflejo del “deterioro muy fuerte” de la seguridad en México. Consideró que este problema no es sólo de poder criminal, sino de la “colusión entre crimen y Estado, y a veces de violencia por parte del mismo Estado”.

Desde que asumió el gobierno en 2018, el presidente Andrés Manuel López Obrador asumió el compromiso de esclarecer uno de los casos más emblemáticos de México en materia de derechos humanos: la desaparición de 43 estudiantes de Ayotzinapa en el estado occidental de Guerrero en septiembre de 2014.

Sin embargo, pese a la designación de un equipo especial para impulsar la investigación y el apoyo de asesores internacionales aún no se ha logrado esclarecer el caso, lo que ha alimentado el pesimismo de muchas familias que tienen seres queridos desaparecidos.

Pese al desánimo se desarrollo la sexta edición de la Brigada Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas que se inició esta semana y se extenderá hasta el 24 de octubre en Morelos, que a pesar de ser uno de los más pequeños de los 32 estados de México con apenas dos millones de habitantes, ostenta altos registros de homicidios, más de 2.659 desaparecidos y una impunidad que supera el 90%,

Así lo confirmó Israel Hernández, presidente de la Comisión de Derechos Humanos de ese estado.

Luego de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, la Red de Enlaces Nacionales (REN) se acercó a los familiares de los estudiantes para ayudar en las labores de búsqueda.

Dos años después la REN creó las brigadas, que hoy integran 160 colectivos en 26 estados y que viajan por todo el país para apoyar a cientos de madres, padres y hermanos en la agotadora y desgastante búsqueda de sus familiares, una actividad que se ha convertido para muchos en su único alivio en medio de su tragedia.

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