Una muestra más de que la vacuna Sputnik V es estratégica y un arma geopolítica en la carrera de poder del presidente Vladimir Putin. Un espía ruso habría robado el plano de la vacuna de Oxford para poder crear la Sputnik V y que el régimen de Putin pudiera utilizarlo para desarrollarla.

Fuentes de seguridad británicas informaron a los ministros del gabinete de Boris Johnson. Pero Downing St declina cualquier comentario cuando Boris se encuentra de vacaciones en una finca en España de la familia Goldsmith.

Fuentes del MI5 dijeron anteriormente que los piratas informáticos rusos atacaron la vacuna de Oxford en marzo de 2020. Los equipos de seguridad alegan que espías que trabajaban para el Kremlin habían robado información vital.

Dos vacunas iguales

La Sputnik funciona de la misma manera que la de Oxford / AstraZeneca para controlar la epidemia del Covid-19. El régimen de Putin anunció que la Sputnik V se realizó un mes después de que comenzaran los ensayos en humanos.

Según diferentes diarios y medios británicos, las fuentes de seguridad del reino tienen evidencia de que “un topo de Moscú en el Reino Unido fue físicamente capaz de robar el plano de alto secreto”.

Pero no está claro si se trataba de un documento del laboratorio o de la fábrica del gigante farmacéutico, o un vial del medicamento terminado, que luego se sacó de contrabando del laboratorio. Pero el gobierno se niega a negarlo o afirmarlo.

El ministro del Interior, Damian Hinds, afirmó este lunes que no podía comentar sobre el caso. Pero no lo negó. El ministro del Interior británico no dirá si Rusia robó planos de vacunas.

“Es justo suponer que ciertamente hay estados extranjeros a quienes constantemente les gustaría tener en sus manos información confidencial, incluida la comercial y secretos científicos y propiedad intelectual ” dijo.
El asedio de hackers

Los espías del MI5, el servicio secreto doméstico británico, ya han dicho que los piratas informáticos rusos lanzaron repetidos intentos de llevar a cabo ataques cibernéticos en la Universidad de Oxford , a partir de marzo de 2020.

Fue alrededor de un mes después de que los científicos británicos anunciaran que habían comenzado a desarrollar una vacuna. El proyecto fue rodeado de altísima seguridad.

En abril del año pasado, Oxford -AstraZeneca anunció que estaban comenzando los primeros ensayos en humanos. Pero al mes siguiente, Moscú dijo que había inventado su propia vacuna. En agosto Vladimir Putin dio un discurso de televisión al pueblo ruso anunciando que “el país había ganado la carrera mundial para crear la primera de Covid-19”.

Más tarde se supo que la Sputnik V funciona exactamente de la misma manera que la vacuna británica. Ambas son vacunas de vectores virales, lo que significa que las dos usan otro virus inactivo para transportar el agente inmune, que luego destruye el coronavirus.

La cronología de los eventos sugiere que Moscú podría haber tomado el modelo durante los primeros ensayos en humanos en el Reino Unido.

El caso plantea interrogantes sobre la edad del topo y si ha sido capturado. Las fuentes de seguridad británicas le dijeron al diario The Sun que a los ministros británicos les dijeron que “tenían evidencia de que los espías que trabajaban para el Kremlin habían robado el plano del fármaco contra el Covid de la compañía farmacéutica multinacional para diseñar su propia vacuna”.

El diputado conservador Bob Seely, un experto en asuntos rusos, dijo: “Creo que debemos tomarnos en serio el espionaje ruso y chino. Ya sea robando el diseño de AstraZeneca o chantajeándonos con energía por parte de estos regímenes autoritarios y totalitarios, tenemos que ser inteligentes con ellos”, alertó.

El presidente Vladimir Putin confirmó que había recibido la vacuna Sputnik V de Rusia a principios de este año.

Hasta ahora, la Organización Mundial de la Salud se niega a autorizar la vacuna Sputnik. Los científicos visitaron las instalaciones rusas en febrero y no encontraron los datos para corroborar que necesitaban de la segunda dosis.Pidieron rectificaciones y aclaraciones.

Rehenes sanitarios


Hasta ahora no los han recibido. Miles de vacunados con Sputnik en Hungría, Argentina, México, no pueden viajar y son considerados “rehenes sanitarios” porque Europa tampoco la acepta para ingresar al continente.

Fue el 23 de abril del 2020 que se iniciaron los ensayos en seres humanos voluntarios en Gran Bretaña sobre la vacuna con datos enviados desde China.

El 30 de abril Oxford anunció que trabajaría con AstraZeneca para desarrollar y distribuir la vacuna.

En mayo, el Instituto de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya de Rusia anunció que ha desarrollado una vacuna.

Las agencias de seguridad del Reino Unido están “más del 95% seguras” de que los piratas informáticos rusos se han dirigido a los desarrolladores de vacunas en Gran Bretaña.

El diputado conservador Andrew Brdgen dijo: ”Nosotros sabemos que Gran Bretaña tiene los mejores científicos y facilidades de investigación pero Rusia probablemente tenga los mejores espías”.

Según las revelaciones del diario británico The Sun, las fuerzas de seguridad británicas avisaron a los ministros que espías trabajando para el Kremlin robaron el plan de la vacuna de la compañía farmacéutica para diseñar su propia vacuna.

La revista The Lancet publicó dos ensayos clínicos realizados en Moscú, que usaban similar tecnología que la de Oxford y los consideró “efectiva y segura”.

Pero científicos occidentales consideraron que los test en Rusia fueron demasiado pequeños para justificar inyectar a millones de rusos. De hecho los ciudadanos rusos son reticentes a la vacuna.

Solo 76 personas estaban involucradas en el estudio, la mitad había recibido la inyección y los voluntarios eran sanos y tenían entre 20 a 30 años. Los test se hicieron en dos hospitales de Moscú: el Burdenko y el Sechemov University Hospital.

Putin se puso la vacuna después. Según el Kremlin había recibido dos dosis en marzo y abril.
“Como ustedes pueden ver todo está en orden y gracias a Dios no tenemos situaciones trágicas después de la vacunación como AstraZeneca y Pfizer”, dijo Putin, en su discurso anual televisado. Recordó que se habían vacunado 23 millones de los 144 millones de rusos.

En Rusia hubo una campaña negativa para desprestigiar a la vacuna Pfizer y en África una campaña positiva en las redes sociales.

Maria Laura Avignolo, París, corresponsal

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